miércoles, 28 de marzo de 2007

Sanciones contra Irán y… contra Rusia
Viacheslav Titiokin
Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso para Rebelión por Josafat S. Comín

Parece que la valerosa política exterior rusa se prepara una vez más –y van tres- para pisar el mismo rastrillo de fabricación americana. El pasado sábado con una unanimidad enternecedora, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 1747, que establece sanciones contra Irán. Hace unos meses fue aprobada la resolución 1737 sobre el mismo tema. El chantaje económico contra Irán se endurece.

Cabe señalar, para ser justos, que tres países miembros no permanentes del Consejo de Seguridad –Qatar, Indonesia y Sudáfrica- presentaron una propuesta de resolución, significativamente más comprensiva. Sin embargo, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, a los que se unió Alemania, presionaron a los “desobedientes”. Hay que pensar que la diplomacia rusa tuvo algo que ver en ese amordazamiento de los representantes de los países del tercer mundo.

En cualquier caso, la disposición de la Federación Rusa a respaldar el documento preparado por sus “socios” occidentales, sin duda obligó a los tres países mencionados a retirar su proyecto de resolución.

Volveremos sobre el tema del rastrillo que pisa el gobierno ruso por tercera vez, pero veamos primero en que consisten las sanciones y como ha reaccionado la parte iraní.

La resolución 1747 del CS de la ONU establece la prohibición de proporcionar créditos a Irán por la vía gubernamental y el embargo para la exportación de armamento de Irán a terceros países. El Consejo de Seguridad ratificó además el listado de 13 compañías iraníes y 15 personas físicas, a las que se les van a congelar sus cuentas en el extranjero por su relación con el programa nuclear iraní.

La reacción del gobierno iraní ha sido inmediata. El presidente Ahmadineyad declaró que el documento no representa ninguna novedad para la nación iraní. “Esta resolución ilegal de carácter intimidatorio no detendrá ni por un segundo la actividad legítima y pacífica del programa nuclear iraní.”-subrayó. Ahmadineyad acusó al Consejo de Seguridad de negarse incluso a escuchar al Ministro de Exteriores de Irán antes de votar la resolución. “Los miembros del Consejo actúan al mismo tiempo como jueces, fiscales, querellantes y ejecutores de la sentencia sin permitir al abogado de la parte contraria defender sus intereses”, -dijo el jefe de gobierno.

El ministerio de Exteriores de Irán, a su vez señaló, que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU “tendría consecuencias” En palabras del responsable de exteriores Manouchehr Mottaki: “los actos ilegales, injustificados e inadecuados, nos hacen perder la confianza en el Consejo de Seguridad”. M. Mottaki declaró: “Hay dos vías para la resolución del problema. La primera se basa en las conversaciones. El segundo camino es el de la confrontación. La República Islámica siempre ha preferido la primera vía. Irán ha estado dispuesto a entablar negociaciones sin condiciones previas. Estamos preparados para debatir cualesquiera cuestiones y buscar soluciones”.

Sin embargo en las nuevas circunstancias Irán ya ha paralizado su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), exigiendo que el CS de la ONU devuelva las competencias sobre el programa nuclear a esa institución. Mientras eso no sea así, el OIEA no recibirá ninguna información de la parte iraní sobre el avance de su programa nuclear.

Volvamos ahora sobre la cuestión del rastrillo con el que vuelve a tropezar el gobierno ruso. ¡Es la tercera vez que se repite el mismo esquema! La primera vez se probó en Yugoslavia, la segunda en Iraq, y ahora se vuelve a aplicar en el caso iraní. ¿En qué consiste ese esquema? En que para empezar, contra el país al que los EE.UU. quisieran aplastar debido a su desobediencia, se aprueban sanciones: La excusa es la misma: no se atiene a las exigencias de la “Comunidad Internacional”. En realidad, cuando se dice “comunidad” se presupone únicamente a los EE.UU.

Israel lleva décadas negándose a cumplir las resoluciones del CS de la ONU y de la Asamblea General de la ONU, pero las sanciones no llegan siquiera a debatirse. Para algo son los amigos de EE.UU.

A Tel-Aviv se la trae al pairo la opinión de la “Comunidad Internacional”. Es algo que siempre se le ha dado bien.

Pero volvamos a los “países-proscritos”, como ha bautizado EE.UU a los “desobedientes”, incluyendo a Irán.

Al aprobar sanciones contra ellos, estas van acompañadas de las correspondientes muecas y reverencias, para que quede claro que se hace únicamente con el objetivo de impedir a la “Comunidad Internacional” (EE.UU. y sus vasallos) verse abocada ante la triste necesidad de tener que emplear la fuerza.

De todos es sabida la pacífica tradición de los usaamericanos. No harían daño a una mosca sin motivo. Por eso se la dan con queso a todo el mundo (representando una aflicción insoportable), demostrando que ha sido su amor innato por la humanidad y el deseo de hacer entrar en razón a los poco razonables árabes (serbios, persas, rusos), lo que les ha llevado a implantar un bloqueo económico.

¿Qué viene luego? El país sometido al chantaje económico, declara orgulloso, que no piensa ceder ante ese chantaje. En Washington la gente es paciente (suponiendo que sean gente).

Digamos que sí, que son personas. Al menos esa es su apariencia externa. Aunque como resultado de las sanciones contra Iraq en los 90, debido a la falta de medicamentos, agua potable y alimento murieron cerca de medio millón de niños menores de cinco años. Así que llamar gente a estos caballeros, que visten elegantes trajes, solo puede hacerse condicionalmente.

Así pues, esta “gente” espera pacientemente, cuando bajo la influencia del bloqueo, la vida en el país-víctima comience a empeorar sensiblemente, cuando el descontento desemboque en protesta política, cuando el pueblo comience a culpar de sus desgracias no a los EE.UU., sino a su propio gobierno, por no haber querido llegar a un acuerdo con los vampiros disfrazados de humanos.

Las explicaciones de que es imposible acordar nada con los vampiros, puesto que solo se alimentan de sangre (y petróleo), de nada servirán. El pueblo (igual que sucede en Rusia, aunque cada vez menos) da por supuesto que si los vampiros tienen apariencia humana, sus costumbres deben ser humanas.

Teniendo en cuenta el inevitable embargo del suministro de armamento, se verá disminuida la capacidad defensiva del país, igual que pasó con Iraq y Yugoslavia, que tenían ejércitos fuertes, pero que se vieron muy debilitados al carecer de la posibilidad de acceder a nuevos sistemas y de piezas de repuesto para el armamento viejo.

De este modo, ya tenemos al pueblo descontento, la oposición se fortalece y el ejército se debilita. Es aquí, cuando nuestros “amigos” usaamericanos declararán que la comunidad internacional no está dispuesta a seguir consintiendo esa desobediencia. El Departamento de Estado de los EE.UU y los hombres píos de la CIA encontrarán rápidamente la excusa necesaria y…los canales de televisión rusos comenzarán entusiasmados a retransmitir el despegue de los bombarderos de los portaviones y los lanzamientos de misiles. Mientras, lógicamente mostrarán su pesar por las inevitables víctimas entre la población civil. Pero esos mismos canales, al mismo tiempo comenzarán su trabajo preparatorio, para justificar ante los ojos de los telespectadores el lanzamiento de misiles mortíferos. Todo por culpa de la tozudez del correspondiente “régimen”.

Luego sin embargo comenzará a verse que las cosas no siguen el plano fijado por los usaamericanos. Y que esos asuntos se encuentran en total contradicción con los intereses de Rusia. Entonces el sabio gobernante de turno declarará con tono altivo e inflexible, que el ataque ha sido un gran error estratégico de los EE.UU, y que nosotros tan estupendos, nunca lo hemos apoyado.

¡Si que lo hemos apoyado! ¿Quién votó en 1991 y en años sucesivos a favor de las sanciones contra Iraq? ¿Quién votó en 1991 y en años sucesivos a favor de las sanciones contra Yugoslavia? ¿Y cómo acabó? ¡Con una intervención en Yugoslavia y luego en Iraq!

Hoy comienza a seguirse el mismo guión contra Irán.

Por cierto que el señor Churkin, representante permanente de la Federación Rusa en la ONU, el mismo que levantó la mano votando a favor de las sanciones contra Irán, fue en los 90 representante especial de Yeltsin en los Balcanes y tomó parte muy activa en las maniobras diplomáticas de aquel tiempo. Como sabemos, esas maniobras condujeron a la derrota de nuestro aliado estratégico, Yugoslavia, y posteriormente a la muerte de Slovodan Milosevic. Así que el señor Churkin mejor que nadie debe saber que consecuencias traerá la resolución 1747 del Consejo de Seguridad de la ONU.

En lo que concierne a Rusia, no es más que un nuevo modelo de la entrega de posiciones de nuestro país. No hace mucho, en Munich, el señor Putin hizo una grandilocuente declaración sobre el pragmatismo y la independencia de la política exterior de la Federación Rusa, sobre los intereses de Rusia que se anteponen ante todo. ¿Dónde están aquí los intereses de Rusia? Perdemos un importantísimo contrato para terminar de construir la central Nuclear de Bushera, al que podían seguir más contratos igual de sustanciosos. La participación de la Federación Rusa en el bloqueo económico a Irán supone un impedimento para la creación de un excepcionalmente importante cártel de países productores de gas. Había planes de participación de compañías rusas en la prospección de nuevos yacimientos petrolíferos en Irán. Ahora junto a todos esos planes habrá que poner un signo de interrogación bien gordo, cuando no una cruz.

Como declaró el presidente Ahmadineyad sobre la resolución 1747: “La nación iraní no olvidará a aquellos que la han apoyado, y revisará sus relaciones internacionales”.

Dentro de 60 días, si Irán no renuncia al congelamiento de su plan nuclear, Occidente insistirá en aprobar un nuevo paquete de sanciones. Todo se repite. Ya es la tercera vez. El sendero por el que camina el gobierno ruso, no solo es resbaladizo, sino excepcionalmente peligroso. Y no sólo para Irán. También para Rusia.

martes, 27 de marzo de 2007

Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo

Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo

Amy Goddman
Democracy Now

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El periodista investigativo Jeremy Scahill se nos une para hablar de su nuevo libro: "Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army." [Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Scahill escribe, "Blackwater es la guardia pretoriana de elite para la ‘guerra global contra el terror,’ con su propia base militar, una flota de veinte aviones, y 20.000 contratistas privados listos para entrar en acción. Dirigidos por un conservador cristiano multimillonario que financia al presidente Bush y a sus aliados, sus fuerzas son capaces de derrocar gobiernos.”

Los militares USamericanos realizaron a continuación el primero de dos grandes ataques que terminaron virtualmente en la destrucción de Faluya – y en la provocación de una nueva ola de resistencia iraquí que sigue hasta hoy. Mientras tanto, en lugar de limitar su dependencia de contratistas en Iraq, el gobierno de Bush ha expandido la privatización de la guerra. Blackwater fue uno de los principales beneficiados. Desde Iraq a Nueva Orleans, Blackwater ha seguido obteniendo contratos multimillonarios del gobierno, en su mayoría sin obligación de dar cuenta, y en cuasisecreto. Más información en Blackwaterbook.com

TRASCRIPCIÓN NO EDITADA

AMY GOODMAN: Hace cuatro años este día, comenzaba la invasión de Iraq por USA. Cientos de miles de muertos y heridos más tarde, otra fecha marcada más adelante durante este mes, ha ganado casi la misma importancia: el 31 de marzo de 2004. Cuatro empleados de la firma privada de seguridad de USA, Blackwater USA, fueron emboscados mientras conducían por el centro de Faluya. En imágenes transmitidas en todo el mundo, sus cadáveres quemados fueron arrastrados por las calles. Dos de ellos fueron colgados de un puente. Sigue un pasaje del documental de PBS, que se refiere a ese día.

NARRADOR: Por contrato, Blackwater tenía que suministrar dos vehículos todo terreno con tres guardias por vehículo. En su lugar, los hombres salieron a las 8.30 de la mañana con sólo dos hombres por coche, en cada uno faltaba el artillero trasero. Escoltaban a tres camiones vacíos en camino a recoger algún equipo de cocina en una base al oeste de Faluya. Eran vulnerables y obvios. El comandante responsable de Faluya fue el coronel de Marines John Toolan.

CORONEL JOHN TOOLAN: Los contratistas eran fácilmente identificables en las carreteras porque iban todos en vehículos todo terreno totalmente nuevos, 2004 SUV, con vidrios teñidos, así que eran fáciles de ver. Y los insurgentes sabían que se trataba de un objetivo relativamente fácil.

NARRADOR: Cerca de las 9.30 a.m. se acercaron al centro de la ciudad. Insurgentes los emboscaron por atrás. Todos los cuatro guardias fueron muertos a tiros. Los insurgentes hicieron su propio vídeo de las secuelas.

HOMBRE NO IDENTIFICADO: Lo primero que se vio fue la cámara rebotando hacia ese SUV, y fue directamente hacia el coche. Era... – yo sé que era él por su apariencia, todo, claro como el día. Sabes, por lo menos sé que no lo quemaron vivo. Estaba muerto.

NARRADOR: Al llegar la prensa, una multitud había prendido fuego a los coches.

CORONEL JOHN TOOLAN: Por desgracia, apareció en CNN, y sabíamos que era un componente clave en la estrategia de los insurgentes, sacar las fotos, hacer aparecer como si estuvieran ganando. Estaba claro.

AMY GOODMAN: Nuestro invitado, Jeremy Scahill,

JEREMY SCAHILL: Gracias, Amy.

AMY GOODMAN: Bienvenido.

JEREMY SCAHILL: Gracias.

AMY GOODMAN: Acabamos de ver el pasaje de lo que ocurrió en Faluya, a fines de marzo de 2004. Describe lo que sucedió y por qué lo tomaste y lo expandiste en un libro.

JEREMY SCAHILL: Bueno, primero fui a Iraq como reportero de Democracy Now! a fines de 1998, cuando el gobierno de Clinton se preparaba para bombardear Iraq y, en los hechos, Clinton martilló a Iraq durante cuatro días en diciembre de 1998. Y fue el primero de lo que después serían numerosos viajes que hice a Iraq entre 1998 y 2003, cuando comenzó la ocupación de USA. Y pasé bastante tiempo entrando y saliendo de Faluya, una de las ciudades que visité en Iraq.

En realidad, en el verano de 2003, acampé en el desierto muy cerca de Faluya y caminé por el centro de la ciudad. Y mi recuerdo de las conversaciones con la gente de Faluya siempre tuvo que ver con una masacre. Pero esto fue antes de que la guerra de Iraq hubiera comenzado oficialmente en 2003. Durante la Guerra del Golfo de 1991, aviones de guerra aliados bombardearon una plaza de mercado abarrotada y dieron en un complejo residencial matando a unas setenta y ocho personas en Faluya. Y así, siempre pensé en eso como la masacre de Faluya.

Y tienes que comprender que cuando las tropas de USA entraron por primera vez en Bagdad, los faluyanos se organizaron lo mejor posible y evaluaron los trascendentales acontecimientos que habían ocurrido en el país al comenzar la ocupación. Y así, cuando las tropas de USA llegaron a los suburbios de Faluya en abril de 2003, los faluyanos les dijeron esencialmente: “Estamos bien. No los necesitamos aquí.” Y hubo algunos va-y-viene con los funcionarios locales, y los faluyanos estaban tratando realmente de organizar sus vidas y que sus niños fueran a la escuela. Y esto estaba ocurriendo en todo Iraq. A pesar de que había una ocupación, la gente estaba tratando de vivir vidas más o menos normales.

Y finalmente USA llegó y se apoderó de Faluya por la fuerza. Ellos, en los hechos, se apoderaron de una escuela primaria llamada Leader’s School en abril de 2003, y los iraquíes comenzaron a protestar, y eso llevó a lo que los faluyanos recuerdan como una masacre. Cerca de una docena de personas fueron muertas, setenta fueron heridas en una noche durante la protesta de los faluyanos. Y eso provocó realmente una serie de conflictos entre la gente de Faluya y los militares de USA, en los que numerosos soldados de USA fueron muertos, así como muchos faluyanos.

Y entonces sucedió otro acontecimiento antes de la emboscada en Faluya de los contratistas de Blackwater. El 22 de marzo, los militares israelíes mataron al jeque Ahmed Yassin, un clérigo postrado en una silla de ruedas, mientras salía de las plegarias matinales: lo mataron y con él a cerca de media docena de personas de su séquito. En Faluya hubo una masiva protesta contra esos hechos. La gente ya creía que los israelíes y USA trabajaban de común acuerdo durante la ocupación de Iraq. De manera que ése fue el contexto que condujo a la emboscada de Faluya, y casi nunca se habla de eso.

Por lo tanto, la gente de Faluya – y pienso que con razón – estaba muy indignada por el tratamiento sufrido a manos de USA y sus aliados y vio esa especie de relación entre USA e Israel como significando la conquista de Oriente Próximo y ciertamente de Iraq. En realidad, mucha gente en Iraq creía que los contratistas militares privados, como Blackwater, eran o de la CIA o del Mossad. Así que es muy probable que cuando esos individuos entraron a Faluya esa mañana, la gente pensó que estaba atacando a un convoy de la CIA o a un convoy del Mossad.

AMY GOODMAN: Y así, cuatro – iba a decir soldados, pero no lo eran – cuatro personas, contratistas militares, fueron muertos, arrastrados brutalmente por las calles de Faluya y luego colgados. Cuéntanos quiénes eran.

JEREMY SCAHILL: Bueno, esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Scott Helvenston fue uno de los más jóvenes que hayan servido alguna vez en los Seals de la Armada de USA [probablemente la más dura de las fuerzas especiales de USA]. Se convirtió en entrenador de los Seals de la Armada y sirvió en los Seals de la Armada durante doce años. Era un atleta de clase mundial. Ganó, creo, una medalla de oro y varias otras medallas en competencias internacionales. Jerry Zovko también había servido en las Fuerzas Especiales de USA. Mike Teague era un veterano de varias guerras de USA, incluyendo Afganistán, y era un soldado muy condecorado. Y Wes Batalona era un Ranger del ejército de USA que había servido en Somalia. Así que esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Todos se consideraban USamericanos patriotas.

Y, sabes, he llegado a conocer muy bien a sus familias durante estos años. Todos ellos creían que sus seres queridos estaban haciendo lo que habían hecho siempre, sirviendo a su país. Y el hecho de que estuvieran trabajando para Blackwater no era diferente del servicio en los Seals de la Armada. Todos ellos pensaban que sus seres queridos iban allá para proteger a Paul Bremer, porque eso es lo que Blackwater estaba haciendo en Iraq en la época. No creo que ninguno en sus familias haya sabido que sus seres queridos terminarían muriendo por unos camiones de plataforma vacíos que iban a recoger equipos de cocina.

AMY GOODMAN: Y por eso han presentado demandas.

JEREMY SCAHILL: Y por lo tanto, después de que esos individuos fueron muertos, no creo que ninguna de las familias haya supuesto de inmediato alguna malicia de parte de Blackwater y, creo que hicieron lo que cualquiera habría hecho. Comenzaron a llamar a la compañía y a preguntar: “¿Qué pasó? ¿Qué estaban haciendo en Faluya? ¿Por qué escoltaban a esos camiones? ¿Por qué no estaban blindados los vehículos?” Y en lugar de recibir respuestas, las familias dicen que Blackwater les estaba tomando el pelo.

Y así, Blackwater lleva a esas familias en avión en octubre de 2004, varios meses después de la emboscada, y mientras estaban en el complejo de Blackwater en Moyock, Carolina del Norte, las familias dicen que los estaban controlando, que funcionarios de Blackwater no querían que hablaran los unos con los otros. Y el evento fue preparado casi como un memorial para sus seres queridos, y había alguna otra gente cuyos seres queridos habían muerto en Iraq, pero también hubo un momento para que las familias formularan preguntas sobre lo que había sucedido.

Y así, Donna Zovko, la madre de Jerry Zovko, y su hijo y su esposo estuvieron en una reunión con ejecutivos de Blackwater, y ella dice que pidió que le mostraran el informe sobre el incidente de la emboscada y que le devolvieran las pertenencias de su hijo. Y dice que un representante de Blackwater se levantó de la mesa y dijo que “se trata de un documento confidencial, y tendrá que demandarnos para obtenerlo.” Y así, las familias llegaron a conocerse en los meses siguientes, y Katy Helvenston, la madre de Scott Helvenston y Donna Zovko realmente las encabezaron en cierto modo. Y en enero de 2005, esas cuatro familias prepararon una innovadora demanda por homicidio culposo contra Blackwater, diciendo que la compañía había defraudado a sus seres queridos al no suministrarles las salvaguardias a las que estaba contractualmente obligada para su misión de ese día. Y, sí, los hombres firmaron contratos que decían que no responsabilizarían a Blackwater si morían o eran heridos. Pero las familias dicen que los contratos perdieron toda fuerza legal en el instante en el que Blackwater los envió a esa misión sin una debida preparación.

AMY GOODMAN: Es uno de los juicios contra esa compañía, Blackwater. Háblanos de esa compañía, quién la fundó, qué tamaño tiene.

JEREMY SCAHILL: Blackwater fue fundada – fue realmente registrada a fines de 1996, y en realidad comenzó a aumentar sus operaciones en 1997. Originalmente, se trataba de una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp en Carolina del Norte, y de la fortuna privada personal de su fundador, Erik Prince. Se cree que es, si no el más rico, uno de los más ricos que hayan servido jamás en los elitistas Seals de la Armada de USA.

Tal vez deberíamos hablar un momento sobre de quién se trata y sus antecedentes, porque todo tiene que ver con el éxito de la compañía. Erik Prince proviene de una dinastía cristiana derechista muy acaudalada en la ciudad de Holland, Michigan. Su padre fue un hombre llamado Edgar Prince, que era una especie de capitalista que salió adelante sin ayuda alguna. Construyó un imperio llamado Prince Manufacturing Corp. que fabricaba piezas para autos, aprovisionaba a la industria automovilística. Y, en realidad, el motivo por el que tal vez se conoce mejor a la compañía es por la creación de la ahora generalizada visera contra el sol. Y cuando bajas la visera en tu coche y se enciende la luz, es una invención de la familia de Prince. Y fue un negocio muy rentable.

Y así, el joven Erik Price creció en esa atmósfera muy embriagadora que mezclaba una especie de evangelio de mercado libre con el evangelio cristiano literal. Sus familiares eran calvinistas estrictos. Y Erik Prince fue político desde muy joven y vio como su padre utilizó su compañía como una máquina para generar dinero a fin de alimentar el ascenso de lo que ahora conocemos como la derecha religiosa en este país, así como la Revolución Republicana de 1994, Su padre dio el dinero germinal a Gary Bauer para fundar el Consejo de Investigación de la Familia. El joven Erik Prince estuvo en la primera cosecha de pasantes que sirvieron en el Consejo de Investigación de la Familia. James Dobson y a su grupo Foco en la Familia – lo que ahora es algo como la red organizadora evangélica más importante en este país, los “guerreros de la oración,” – daban un financiamiento importante.

Y lo que es interesante es que Betsy, la hermana de Erik Prince, se casó con otra familia importantísima de Michigan, tal vez el financista más importante de la Revolución Republicana: Amway Corporation de Dick DeVos. La hermana de Erik Prince se casó con Dick DeVos, heredero de la fortuna de Amway. Y Amway fue la compañía que vendió productos de uso doméstico y de cierto modo fue acusada de no sólo vender sus productos, sino de vender su orden del día política: el ascenso de la derecha cristiana y de la Revolución Republicana. Y así, el matrimonio de esas dos familias fue algo como típico de la fusión de las familias monárquicas de la antigua Europa.

Y así, Erik Prince creció en esta atmósfera, en la que su familia fue un verdadero factor de poder en lo que sería la Revolución Republicana de 1994. Erik Prince trabajó de pasante en la Casa Blanca de George H.W. Bush, pero se quejó de que no era suficientemente conservadora para su gusto en los temas relacionados con los gay, respecto al presupuesto equilibrado, sobre el entorno. También fue un pasante con el congresista conservador de California, Dana Rohrabacher, un hombre que, después de abandonar el equipo de Reagan como asesor y escritor de discursos, se sumó a los muyahidín en Afganistán antes de comenzar su período en el Congreso. Y así, Erik Prince –

AMY GOODMAN: A combatir a los soviéticos,

JEREMY SCAHILL: A combatir a los soviéticos, y él – sabes, alardeó de haber ido allá para estar junto a los combatientes por la libertad, los mismos combatientes por la libertad que ahora son los que han declarado la guerra al gobierno de Bush y, ya sabes, el gobierno de Bush pretende ser el centro de la así llamada guerra contra el terror. Y esos fueron los inicios del joven Erik Prince.

Y luego fue a unirse a los Seals de la Armada de USA. Y no creo que haya querido abandonar a los Seals de la Armada, pero su padre falleció en 1995, y su mujer tenía cáncer, y ya no era una opción ser un Seal de la Armada. Prince había estado en Bosnia. Había estado en Haití. Había servido en el Mediterráneo. Y así, de alguna manera volvió a casa a mediados de los años noventa para ayudar a la familia a ordenar sus asuntos y también a cuidar a su esposa enferma.

Y la familia terminó, después de mucha deliberación, por vender Prince Manufacturing por poco menos que 1.500 millones de dólares en efectivo, y Erik Prince emprendió su experiencia política, su compromiso religioso y la experiencia que obtuvo de observar como su padre se convertía en un importante manipulador en política y negocios, y abrió Blackwater. Y formó un equipo con otros antiguos sujetos de las Fuerzas Especiales, y Blackwater fue fundada sobre la base del principio de anticipar la acelerada subcontratación por el gobierno del entrenamiento y la capacitación relacionada con armas de fuego. Supuestamente iba a ser algo como un paraíso/centro de entrenamiento de deportistas en los páramos de Carolina del Norte.

AMY GOODMAN: Comienzas tu libro hablando sobre un discurso de Donald Rumsfeld el día antes de los ataques del 11 de septiembre.

JEREMY SCAHILL: Correcto. El 10 de septiembre de 2001, Donald Rumsfeld hizo uno de sus primeros discursos de importancia como Secretario de Defensa, y reunió en su presencia a una manada de ejecutivos corporativos que habían sido elegidos por el gobierno de Bush para que compusieran el máximo liderazgo civil en el Pentágono. En el Pentágono había una especie de mezcla de gente. Por una parte, había gente de USA corporativo, de todos los fabricantes de armas y productos para la defensa, y luego también estaban los ideólogos neoconservadores, gente como Paul Wolfowitz. Y así, Rumsfeld hizo un discurso en el que literalmente declaró la guerra a la burocracia del Pentágono. Y dijo: “No he venido a destruir el Pentágono, sino a liberarlo. Tenemos que salvarlo de sí mismo.”

Y luego literalmente el día siguiente, el Pentágono fue atacado. Pero la visión que Rumsfeld describió ese día sería conocida como la Doctrina Rumsfeld, cuando se utiliza la alta tecnología, fuerzas de base pequeña y un uso creciente y acelerado de contratistas privados para librar las guerras. Y también, en el centro de la Doctrina Rumsfeld, estaba el cambio de régimen en naciones estratégicas centrales. Tanto Rumsfeld como Cheney habían sido firmantes del Proyecto por un Nuevo Siglo USamericano, que preveía un nuevo Pearl Harbor como acelerador de la orden del día, la orden del día neoconservadora. Y, por cierto, el día después de que Rumsfeld presentara ese plan, fue atacado el Pentágono, y de repente el mundo se convirtió en un lienzo vacío en el que Rumsfeld y Cheney y Bush podían pintar su visión.

AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, dedicas todo un capítulo a otro funcionario dentro de Blackwater, Cofer Black.

JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir, Blackwater está realmente amañado perfectamente. La baraja está realmente amañada a favor de Blackwater. En los tiempos en los que vivimos ahora mismo, tenemos a varios antiguos altos funcionarios del gobierno de Bush, como del gobierno de Reagan, sino del actual gobierno de Bush.

Entre los más destacados, está J. Cofer Black, tal vez el mayor manipulador del poder en el arsenal de Blackwater, quien es un veterano de treinta años en la Agencia Central de Inteligencia, que comenzó su carrera en los años setenta en África, cuando USA – bueno, hay quien diría que apoyaba el régimen del apartheid, otros dirían que no hacía nada por detenerlo. Así que Cofer Black fue uno de los personajes centrales de la CIA en África durante todos los años setenta y ochenta. Y llegó a Sudán a comienzos de los años noventa, y llegó con cobertura diplomática. Estuvo allí como una especie de diplomático, pero en realidad era de la CIA.

Y mientras Black estaba allí, un joven multimillonario saudí llamado Osama bin Laden estaba construyendo su red internacional. Y para cuando Black abandonó Sudán, unos pocos años después, la CIA se refería a esta última como la Fundación Ford del terrorismo islámico. Y así, Cofer Black y Osama bin Laden operaron ambos simultáneamente en Jartum en Sudán en los años noventa. Y en un momento, hubo un complot para matar a Cofer Black, una vez que el grupo de bin Laden supo que en realidad era de la CIA. Y así, estaban como controlándose mutuamente. Y uno de los agentes de Black en Sudán preparó efectivamente un complot para matar a bin Laden y lanzar su cuerpo por sobre la reja de la embajada iraní para que pareciera como si los iraníes habían matado a bin Laden. Pero en esos días, a bin Laden no lo consideraban muy importante. El que era importante en Sudán, era Carlos el Chacal, el famoso terrorista internacional. Y así, Cofer Black se destacó en los años noventa, no por algo relacionado con Osama bin Laden, sino por el hecho de que fue visto como el hombre que capturó a Carlos el Chacal.

Y Black partió de allí a servir en Latinoamérica, y justo antes del 11-S fue elegido para dirigir el centro de contraterrorismo de la CIA. Y así, cuando ocurrieron los ataques del 11-S, Cofer Black fue llamado a la Sala de Situación en la Casa Blanca el 13 de septiembre de 2001, para presentar al presidente Bush el plan de la CIA para perseguir a bin Laden. Y se dijo que lanzaba papeles al suelo mientras describía como iban a introducir Fuerzas Especiales en Afganistán. Y dijo al presidente Bush que le llevaría la cabeza de Osama bin Laden en una caja con hielo seco. Y, en realidad, esas fueron las órdenes que dio a sus agentes de la CIA que entraron con el equipo Jawbreaker [Rompe mandíbulas] en Afganistán después del 11-S. Y uno dijo a Cofer Black, sabes: “No sé lo que vamos a hacer en cuanto al hielo seco en el terreno, pero ciertamente podemos conseguir una caja de cartón.”

Cofer Black se hizo famoso en el gobierno como el individuo de las moscas en los globos oculares, porque hablaba en esa especie de términos mesiánicos sobre la misión que estaban a punto de emprender y dijo: “Cuando hayamos terminado con ellos, tendrán moscas caminando sobre sus globos oculares.” Dijo a diplomáticos rusos: “Vamos a clavar sus cabezas sobre picas en el campo.” Y éste es el sujeto que llegó después del 11-S a acelerar realmente el uso de entregas extraordinarias, la captura de personas, colocándoles capuchones, colocándoles pañales, enviándolas a esos largos vuelos a países terceros donde les hacían numerosas preguntas suministradas por interrogadores USamericanos y donde fueron torturados, humillados y quebrantados – gente como Maher Arar, de quienes has hablado extensivamente en este programa.

AMY GOODMAN: Cofer Black forma ahora parte del nuevo esfuerzo de Blackwater, una nueva compañía llamada Total Intelligence Solutions [Soluciones Totales de Inteligencia].

JEREMY SCAHILL: Correcto. Es realmente la próxima especie de generación de la privatización: la privatización de las operaciones de inteligencia. Y están mercadeando sus servicios a las 500 compañías de Forbes. Y por lo tanto, no se trata sólo de Cofer Black. Es otro tipo de la CIA que fue a trabajar en Blackwater, Robert Richer, que fue Director Adjunto de Operaciones en la CIA. Y esos dos son realmente la clase de dirigentes tras la nueva iniciativa.

Pero, en realidad, el que está tras todo el asunto es Erik Prince, el jefe de Blackwater. Está adquiriendo rápidamente, por ejemplo, un centro de formulación de políticas, el Terrorism Research Center [Centro de Investigación del Terrorismo], y otras entidades de inteligencia y juntándolas. El gran ímpetu de Blackwater en la actualidad no es sólo por obtener contratos del gobierno, sino también contratos de las corporaciones. Y así, forma parte de esta orden del día radical de privatización. Y que haya un hombre dirigiendo todo eso que dijo abiertamente al Congreso: “Hubo un antes del 11-S, y después del 11-S nos sacamos los guantes” – es un tipo que dirigió esencialmente el programa de entregas extraordinarias, que trabaja ahora de vicepresidente de Blackwater e inicia su propia compañía privada de inteligencia.

Blackwater tiene una flota de más de veinte aviones, muchos de ellos del tipo de aviones utilizados en las entregas extraordinarias. Ahora, no poseemos ninguna evidencia directa que sugiera que los aviones de Blackwater fueron utilizados en entregas extraordinarias, pero los tipos de aviones que tienen y el tipo de vuelos que hacen son muy similares a los que han sido documentados como utilizados en las entregas extraordinarias. De manera que esto posa numerosas preguntas serias sobre la dimensión de la participación de Blackwater.

AMY GOODMAN: Jeremy, tu libro es número dos en la lista de libros de no-ficción más vendidos de Amazon. Parece ser un problema, bueno, tal vez para Blackwater, quienes – bueno, tienes un sitio en la Red llamado blackwaterbook.com?

JEREMY SCAHILL: Sí.

AMY GOODMAN: ¿Qué pasó con tu sitio en la Red?

JEREMY SCAHILL: Bueno, en realidad recibió una carta de Blackwater – de uno de los numerosos abogados de Blackwater. Tienen un ejército de abogados. El abogado en cuestión es Ken Starr, el hombre que dirigió la acusación contra el presidente Clinton. Y su anterior abogado fue Fred Fielding, quien es ahora abogado de la Casa Blanca de Bush, que lo defiende contra el escándalo de la purga de fiscales. Así que tienen poderosos estudios jurídicos, numerosos estudios jurídicos que trabajan para ellos. Recibimos una carta de su estudio jurídico diciendo que respetan mis derechos bajo la Primera Enmienda de criticar a Blackwater, pero que cierre mi sitio en la Red. Y dijeron que estoy violando la Ley Lanham, que tiene que ver con la competencia corporativa y las marcas registradas. Y ésas, quiero decir, son tácticas de intimidación. Y no vamos a ceder. El sitio en la Red seguirá existiendo.

AMY GOODMAN: Bueno, hablemos de los juicios contra Blackwater. Uno es el juicio relacionado con los hombres que murieron en Faluya, presentado por sus familias. Otro tiene que ver con Afganistán. ¿Qué pasó?

JEREMY SCAHILL: Correcto. Esto proviene de una caída de avión que ocurrió en Afganistán en noviembre de 2004. Quiero decir, esto realmente habla del alcance de Blackwater. Blackwater – hablé de su división de aviación. Blackwater tiene un contrato en Afganistán para suministrar una especie de servicio de trasbordo para los militares de USA, en el que aviones de Blackwater llevan a personal, en algunos casos soldados de USA en servicio activo, del punto A al punto B dentro de Afganistán. También transportan suministros y equipos, y otras cosas.

Y así, en noviembre de 2004, Blackwater estaba operando un avión que llevaba a una cantidad de soldados de USA de un punto a otro. Iban por una cadena de montañas, y pudimos obtener la trascripción de los datos registrados en la cabina del piloto, y los pilotos parecían estar haciendo travesuras diciendo, sabes: “Eres un combatiente del ala C, Guerra de las Estrellas,” y estaban bromeando entre ellos. Y el avión terminó por estrellarse contra el lado de la montaña. Y lo que es diferente de Faluya es que en este caso fueron muertos soldados en servicio activo de USA, uno de ellos un oficial militar relativamente alto. Y así, las familias, no de los contratistas de Blackwater, sino de los soldados, están demandando a Blackwater. Y éste también podría ser una caso que sienta precedentes.

Ahora bien, Blackwater ha argüido en sus instrucciones legales que no puede ser demandado en tribunales civiles y que tiene derecho a la misma inmunidad de la que gozan los militares contra la litigación civil dentro de USA. Y el motivo por el que Blackwater dice esto, o entre las principales razones, es que Donald Rumsfeld clasificó en febrero de 2006 a los contratistas como parte oficial de la fuerza total de USA, formando parte efectiva de la máquina bélica de USA. Así que Blackwater ha dado un vuelco y adoptado la designación de Rumsfeld de su compañía como parte oficial de la fuerza total de USA y dicho: “Esto significa que formamos parte de las fuerzas armadas de USA y no nos podéis demandar.” Al mismo tiempo, Blackwater, desde 2004 ha estado cabildeando para que sus fuerzas no sean colocadas bajo el Código Uniforme de Justicia Militar, conocido comúnmente como el sistema de cortes marciales. De modo que Blackwater dice esencialmente: “Estamos por sobre la ley. No podemos ser juzgados en tribunales militares. No podemos ser juzgados por tribunales civiles.”

AMY GOODMAN: ¿Y cuáles son las leyes que los miembros del Congreso y los senadores tratan de aprobar actualmente?

JEREMY SCAHILL: Bueno, es interesante, porque una de las razones, pienso, por las que el gobierno de Bush utiliza a compañías como Blackwater es que proveen una cantidad extraordinaria de cobertura política. Sabemos que por lo menos 780 contratistas han sido muertos en Iraq. Creo que la cantidad es en realidad probablemente mucho más elevada, pero se trata de gente cuyas familias han solicitados prestaciones por muerte bajo el programa federal de seguro suministrado a los contratistas.

AMY GOODMAN: Lo que significaría, a propósito, que estamos hablando de más de 4.000 USamericanos que han muerto en Iraq.

JEREMY SCAHILL: Son 4.000, sí, personas que son – bueno, en realidad no todos los 780 son USamericanos, pero trabajan para compañías USamericanas o por cuenta de la ocupación. Pero, de nuevo, son sólo las personas que son elegibles para prestaciones federales por muerte en USA. Más de 7.600 han sido heridas en Iraq. Hay 100.000 contratistas privados en Iraq. Sabemos de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental [GAO] que hay 48.000 empleados de firmas militares privadas, compañías mercenarias, operando en Iraq. 180 firmas están registradas como operando en Iraq, y Blackwater es algo como el líder de la industria. Y operan en un clima de total impunidad. No hay una ley efectiva que rija a esas fuerzas mercenarias en Iraq.

Técnicamente, el derecho del país es algo llamado la Ley Militar de Jurisdicción Extraterritorial – es un trabalenguas – que fue aprobado en el año 2000, y dice que cualquiera, cualquier contratista que trabaje para o acompañe a las fuerzas Armadas debería ser sometido a enjuiciamiento bajo la ley de USA por crímenes cometidos en el campo de batalla. Ahora bien, uno de los principales defectos de eso – quiero decir, existe un defecto mucho mayor, que explicaré en un segundo – uno de los principales defectos de eso es que Blackwater, por ejemplo, no trabaja para las fuerzas Armadas. Tiene un contrato con el Departamento de Estado en Iraq. Así que desde el punto de vista técnico no trabaja para el Departamento de Defensa. Así que podría argumentar que realmente no está sometido a esa ley. Sólo el Departamento de Estado ha pagado a Blackwater desde junio de 2004 750 millones de dólares. Es sólo uno de los contratos de Blackwater.

Y así, lo que sucede ahora mismo es que el representante David Price, y por casualidad proviene de la tierra de Blackwater, Carolina del Norte – es demócrata – está presentando legislación para expandir esa ley, a la que me refería anteriormente, para que incluya a todos los contratistas, así que desde el punto de vista técnico cubriría a Blackwater.

Pero el principal problema no es lo bien que se ve en el papel. El principal problema es que ahora mismo hay 100.000 fuerzas privadas operando en Iraq - ¿quién va a hacer las investigaciones? Porque según esta ley, serían fiscales de USA. ¿Así que un fiscal federal de USA iría de Virginia a Bakuba? ¿Y quién los va a proteger? ¿Y quién va a entrevistar a las víctimas iraquíes? ¿Y cómo funcionaría todo esto? Y cuando le pregunté esto al representante David Price, dijo: “Bueno, es una excelente pregunta. No dije que era algo simple.” Pero el hecho es que la industria mercenaria apoya esa legislación porque no es aplicable. Y así, se ve muy bien en el papel. Los mercenarios pueden ir al Congreso y decir: “Bueno, existe esta ley. Podemos ser procesados.” Pero la realidad es que sólo una persona ha sido acusada, un solo contratista ha sido acusado en todos estos años de ocupación en Iraq, y ni siquiera fue un contratista militar armado.

AMY GOODMAN: ¿Y otras leyes que miembros del Congreso y senadores están tratando de presentar?

JEREMY SCAHILL: A fines del año pasado pasó una cosa muy interesante. El senador conservador por Carolina del Sur, Lindsey Graham, él mismo ex oficial de los JAG [Judge Advocate General, abogados de las fuerzas Armadas de USA] en la Fuerza Aérea, actualmente abogado reservista de la Fuerza Aérea, agregó subrepticiamente a la autorización de defensa de 2007 que el presidente Bush promulgó como ley, que los contratistas serán colocados bajo el UCMJ, el Código Uniforme de Justicia Militar, el sistema de cortes marciales. Perdieron la chaveta con el asunto. Y es sólo un ejemplo en el que –

AMY GOODMAN: Eso fue aprobado.

JEREMY SCAHILL: Fue aprobado. Bush promulgó la ley. Así que ahora, Barack Obama, por ejemplo, presentó esa legislación aplastante que también trata de expandir ese procesamiento interior de contratistas al campo de batalla, y también pide al Pentágono que aclare cómo va a implementar el cambio hecho por Lindsey Graham, porque la ley del país ahora mismo es en realidad que los contratistas podrían ser colocados en el sistema de cortes marciales. Y creo que vamos a ver serios cuestionamientos constitucionales. Esto va a tardar años y años. Quiero decir, los contratistas están para quedarse. Quiero decir, no vamos a llegar a ninguna parte. Y sólo van a aumentar con la ‘elevación’ y con la salida de los británicos, sabes, de parte de sus soldados.

AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ¿quién es el hombre de Blackwater en Latinoamérica?

JEREMY SCAHILL: El hombre de Blackwater en Latino... – bueno, ya no es su hombre en Latinoamérica, sino el hombre que ha estado trabajando para Blackwater en Latinoamérica es un individuo llamado José Miguel Pizarro, y es un ciudadano de doble nacionalidad de USA y Chile. En realidad lo tengo en mis archivos y lo entrevisté durante varias horas. Y Mr. Pizarro creció en el Chile de Pinochet con sueños de servir en las fuerzas Armadas chilenas. Y es un gran defensor de Augusto Pinochet y un defensor del historial de Pinochet y dice que vivió bajo el gobierno militar durante diecisiete años y que no vio ninguna dictadura y, sabes, suma y sigue. Y explico en detalle en el libro hasta qué punto es un entusiasta de Pinochet.

Así que cumplió sus sueños. Sirvió en las fuerzas armadas chilenas y llegó a conocer – porque era bilingüe y también era ciudadano de USA – llegó a conocer a gente de las fuerzas armadas de USA y realmente los admiró y los respetó. Y así, cuando abandonó las fuerzas armadas chilenas, se unió a las fuerzas armadas de USA y trabajó como traductor para el Comando Sur de USA. Y viajó por toda Latinoamérica y se reunió con todos esos funcionarios militares.

Y entonces, en 1999, ofreció sus servicios a General Dynamics, mercadeando esencialmente productos militares de General Dynamics a los gobiernos latinoamericanos. Y tuvo tanto éxito que en 2001 abandonó General Dynamics y abrió su propia consultoría y fue y se presentó a todos los agregados militares de las naciones latinoamericanas y comenzó a venderles lo que calificó de “inteligencia empresarial.” Dice: “Yo no era un traficante de armas.” Y así, lo que hacía Pizarro era ir a ver a los agregados militares de casi cada nación latinoamericana y les decía: “Puedo ponerlo en contacto con gente que puede ofrecer servicios a sus fuerzas Armadas con nuevos equipamientos y armas, etc.” Así que andaba por ahí y en cierto modo era un intermediario entre los fabricantes de armas de USA y gobiernos latinoamericanos. Y formó una operación muy exitosa.

Cuando comenzó la guerra de Iraq en 2003, Pizarro fue contratado por CNN en Español como comentarista sobre la guerra, y estableció una amistad con Wesley Clark, y dijo que iba a la cafetería – tanto él como Clark estaban basados en Atlanta – y si no sabía qué decir sobre un tema en particular, le preguntaba a Wesley Clark: “¿Qué debería decir sobre esto?” Y el general Clark le respondía: “Bueno, José, te lo diré,” y entonces decía exactamente en español lo que Clark le había dicho en inglés. Y así, trabajaba Pizarro, y seguía realizando su asesoría militar.

Conoció a una representante de Blackwater, a quien describió como una mujer atractiva, en una exposición profesional en 2003. Y se acercó a ellos. En realidad, nunca había oído hablar de Blackwater. Y su idea inicial fue que quería ayudar a Blackwater a vender sus sistemas de objetivos en Latinoamérica, como los había hecho para todas esas otras compañías. Y así, terminó por ir al complejo de Blackwater, y dio que fue como si entrara a un plató cinematográfico, a una base militar privada. Lo enloqueció esa propiedad de 28 kilómetros cuadrados en Moyock, Carolina del Norte. Y, sabes, habló al respecto, como un niño que ve su primera película en la gran pantalla.

Y así tuvo de inmediato esa visión de que “no voy a vender sus sistemas de objetivos. Quiero conseguirles algunos soldados chilenos.” Y así, comenzó a cabildear a funcionarios de Blackwater diciendo, sabes, los chilenos están verdaderamente bien entrenados y, sabes, existe el sistema de USA, y tenemos tremendas fuerzas especiales. Y, desde luego, hablaba de las fuerzas armadas establecidas con el apoyo de USA en el Chile de Pinochet, sabes, ese régimen asesino, ese régimen brutal en Chile. Y así, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, dice Pizarro, no estaba convencido en absoluto. Y costó semanas y meses de trabajo para llegar a una proposición real.

Pizarro obtuvo una reunión con Erik Prince, fue y le dijo: “Sabe, Mr. Prince, quisiera cinco minutos de su tiempo.” Prince, dice, le respondió: “Te doy tres minutos.” Resultó, según Pizarro, que Erik Prince había servido con los Seals de la Armada en Chile y tenía un gran respeto por las fuerzas chilenas. Así le dijo esencialmente a Pizarro: “Si puedes conseguirme aunque sea un solo Seal de la Armada de Chile, me vale la pena. Así que hazlo, anda para allá, y junta a tus muchachos. Y llámame cuando estés listo.”

Pizarro fue a Chile, comenzó a hablar con la gente, gente ex militar, etc. Puso un aviso en el periódico, lo inundaron las solicitudes de antiguos miembros de las fuerzas especiales chilenas. Y establecieron un campo, en el que comenzaron a evaluar. Dice: “No estábamos entrenando. Estábamos evaluando soldados.” Y utilizaban rifles simulados, etc., en el campo chileno.

Y para acortar la historia, Blackwater envió a evaluadores. Tres evaluadores fueron a Chile en noviembre de 2003, y consideraron las fuerzas de Pizarro. Y finalmente, en febrero de 2004, Pizarro fue a Moyock, Carolina del Norte, con su primer grupo de chilenos. Y dice que suministró unos 750 chilenos a Blackwater y a otras firmas militares privadas que operan en Iraq. Fueron las primeras fuerzas internacionales cuyo uso es admitido por Blackwater. Entonces citó a Gary Jackson, el que se opuso originalmente, después de la llegada de sus chilenos a Iraq, diciendo: “Fuimos al confín del mundo a la busca de profesionales, y los chilenos encajan bien en el sistema de Blackwater.”

AMY GOODMAN: ¿Hay otros internacionales empleados actualmente por Blackwater?

JEREMY SCAHILL: Bueno, hubo un gran escándalo hace varios meses. Blackwater había contratado a fuerzas colombianas, pero sólo les pagaba 34 dólares por día. Y por lo tanto, los colombianos que Blackwater había contratado y llevado a Iraq hicieron una especie de huelga en el complejo de Blackwater y exigieron que se les pagara como a los demás.

AMY GOODMAN: También escribes que Blackwater tiene realmente a su cargo a soldados de USA. Nos queda sólo un minuto, pero habla de Najaf.

JEREMY SCAHILL: Uno de los incidentes más inquietantes que ocurrieron en Iraq con mercenarios fue el 4 de abril de 2004. Fuerzas de Muqtada al-Sadr del Ejército Mahdi participaron en un levantamiento, porque Paul Bremer había ordenado el arresto de uno de sus máximos lugartenientes, y hubo una masiva protesta en la ciudad de Najaf. Blackwater estaba protegiendo la oficina de ocupación en el lugar. También había algunos soldados salvadoreños, parte de la Coalición de los Dispuestos, así como algunos Marines de USA en servicio activo.

Y uno de esos Marines, el cabo Lonnie Young – tengo el informe oficial de los Marines de ese día. Mientras sucedía la protesta, Lonnie Young, ese Marine en servicio activo, tenía su arma apuntada hacia la multitud, a un tipo que dice llevaba un AK-47. Y piensa, sabes: “Tengo que pedir órdenes para abrir fuego,” pero no había oficial a cargo en el lugar. Así que pidió a Blackwater permiso para abrir fuego. Y dijo: “Señor, tengo un objetivo con su permiso.” Y dice que Blackwater dio la orden.

Así que Blackwater ejerció el comando activo sobre un Marine de USA en servicio activo en una batalla que las fuerzas de Muqtada al-Sadr recuerdan como una masacre del 4 de abril de 2004. Los de Blackwater se refieren al caso como su Álamo. No está claro cuántas personas fueron muertas ese día, pero los de Blackwater y ese Marine dispararon tantas balas, que tenían que detenerse cada quince minutos para permitir que sus armas se enfriaran. Lonnie Young, ese Marine, dice que cientos de personas fueron muertas ese día. El gobierno de USA dijo que fueron entre veinte y treinta.

AMY GOODMAN: Volvamos a casa, a Nueva Orleans.

JEREMY SCAHILL: Blackwater apareció en Nueva Orleans sin un contrato, inmediatamente después del huracán Katrina, llegó antes que la mayoría de las agencias federales a la zona del huracán; dentro de días fue contratado por el Departamento de Seguridad Interior. Blackwater pagó a sus hombres, me dijeron, 350 dólares al día. Facturó al gobierno federal 950 dólares por hombre de Blackwater por día. En un momento, tuvo 600 hombres entre Texas y Mississippi, por todo el Golfo. A veces Blackwater se estaba embolsando 240.000 dólares por día.

En un acto de cinismo extraordinario, Blackwater realizó en noviembre de 2005, un acto de recolección de fondos para el huracán Katrina. Paul Bremer fue el orador central, y reunieron 138.000 dólares y los entregaron a la Cruz Roja. No vi en ninguna parte a la Cruz Roja cuando estuve en Nueva Orleans después del huracán Katrina. Pero lo importante es que dieron 138.000 dólares cuando se estaban embolsando 240.000 dólares por día.

AMY GOODMAN: Jeremy, tenemos que detenernos aquí, pero quiero preguntarte si volverías mañana y así te sumas a Naomi Klein, que estará con nosotros. Mañana por la noche, tú y Naomi Klein tendréis una discusión – yo la moderaré – en la Sociedad de la Cultura Ética aquí en Nueva York, sobre “Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army,” el nombre de tu primer libro. Y felicitaciones por esa obra maestra de investigación. Hablaremos mañana sobre Nueva Orleans, sobre la expansión de Blackwater en el frente interno, e iremos al exterior, al Mar Caspio. ¿Cuáles son sus planes para la Cuenca del Caspio?

http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/20/1337226

Iniciamos la segunda parte de nuestra discusión con el periodista investigativo Jeremy Scahill, autor del nuevo libro “"Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army" [El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Scahill habla del papel de Blackwater en la región del Mar Caspio en Asia Central y de la batalla en el Congreso sobre la responsabilidad de los contratistas privados.

Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Más información en Blackwaterbook.com

TRASCRIPCIÓN NO EDITADA

AMY GOODMAN: Jeremy, antes de ir al área del Mar Caspio, ayer hablamos de Iraq, de Afganistán, de que Blackwater ha sido demandado por situaciones en ambos casos. Por favor resume brevemente una vez más para los televidentes y radioescuchas que no vieron el show de ayer sobre lo que es Blackwater.

JEREMY SCAHILL: Hace una década esa compañía no existía. Era poco más que una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp y la fortuna privada de su fundador, derechista cristiano y financista del presidente, Erik Prince, cuya familia tuvo una larga historia de respaldo a causas de la Revolución Republicana y al ascenso de la derecha religiosa. La compañía había comenzado oficialmente en 1996, comenzó a crecer en 1997 como una especie de instalación de entrenamiento para fuerzas federales, de mantenimiento del orden local y estatal, así como para las fuerzas armadas.

Después del 11-S, se convirtió en un equipo mercenario total y ahora tiene muchos, muchos contratos del gobierno. Sólo uno de ellos, con el Departamento de Estado ha generado 750 millones de dólares para Blackwater desde junio de 2004. La compañía protege a los altos funcionarios de USA en Iraq, entrena fuerzas en Afganistán, ha sido desplegada en Nueva Orleans. Tiene a 2.300 hombres activamente desplegados en todo el mundo, otros 20.000 contratistas listos para entrar en acción. Es realmente la guardia pretoriana de la guerra contra el terror global del gobierno de Bush.

AMY GOODMAN: Y emplea a USamericanos, así como a gente – ayer hablamos de los chilenos bajo el régimen de Pinochet, esos soldados también han sido incluidos en esa guardia.

JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir que el gobierno de Bush no logró construir una verdadera “coalición de los dispuestos” en Iraq, y por ello estructuraron lo que algunos llaman la “coalición de la facturación.” Y Blackwater y otras compañías mercenarias, constituyen la única internacionalización que tiene lugar en el caso de la ocupación.

Documento en el libro un caso en el que en efecto otra compañía mercenaria contrató exactamente a los soldados hondureños que habían sido retirados de Iraq por el gobierno de Honduras después que John Negroponte fue nombrado embajador de USA. Una compañía mercenaria fue a Honduras, contrató a esos soldados y los envió de vuelta a Iraq.

Y en el caso de Chile, se trataba de un país – un 92% de la población en Chile estaba contra la guerra. Chile era un miembro rotante del Consejo de Seguridad y estaba contra la ocupación de Iraq. Blackwater y otras firmas fueron al país y contrataron a comandos chilenos y a otros soldados y los enviaron a Iraq en contravención total de las leyes del gobierno chileno y contra la voluntad del pueblo chileno.

Y éste es un guión que se ha reproducido una y otra vez con estas compañías. Reclutan en países que están contra la guerra en Iraq, y envían sus fuerzas a ese país. Y esto no es realmente sólo una subversión de los procesos interiores en esos países, sino también una subversión de la democracia en USA, porque existe una resistencia necesaria a la lucha contra estas guerras de agresión, guerras ofensivas, y cuando tienes una crisis de reclutamiento en las fuerzas militares y no quieres tener un servicio militar obligatorio por razones políticas, simplemente contratas soldados de todo el mundo y estructuras tu fuerza de ocupación.

AMY GOODMAN: Jeremy, ¿y respecto al Mar Caspio? ¿Qué tiene que ver Blackwater en esa zona? Y ubícala geográficamente.

JEREMY SCAHILL: Es una historia increíble que data de muchas décadas. Fue parte del gran juego entre USA y la antigua Unión Soviética. El Mar Caspio tiene una de las mayores reservas no utilizadas de petróleo y gas natural en el mundo. El gobierno de Clinton trató agresivamente de comenzar a explotar los recursos del Mar Caspio, pero no pudo hacerlo efectivamente.

Cuando llegó al poder el gobierno de Bush – bueno, pongamos esto en su contexto. El Mar Caspio está en Asia Central, y aparte de las antiguas repúblicas soviéticas, Irán también limita con el Mar Caspio, así que esto no es sólo una juego que las principales potencias del mundo juegan respecto con el petróleo, sino que tiene todo que ver con un potencial ataque de USA contra Irán. Se trata de una región muy estratégica para USA, en particular ahora mismo para el gobierno de Bush.

Y por lo tanto, cuando el gobierno de Bush tomó el poder hace unos pocos años, la Comisión de Energía de Cheney hizo un estudio en 2001, y estableció que hay 20.000 millones de barriles de petróleo en el Mar Caspio, y sus suministros rivalizan con los de USA, algo menos que USA. Y por lo tanto, el gobierno de Bush puso en la vía rápida el intento de abrir un oleoducto desde Azerbaiyán, la ciudad portuaria de Bakú, hacia occidente, y se pretendía que los recursos del Caspio fueran a los mercados de Europa Occidental. Rusia reaccionó de manera muy hostil a la postura de USA en la región. Y funcionarios de USA, el Secretario de Energía Samuel Bodman, hizo varios viajes a la región, y estuvo allí para la apertura de ese oleoducto.

Bueno, una historia que casi no ha recibido atención alguna es que cuando el gobierno de Bush comenzó a explotar los recursos del Mar Caspio, se dio cuenta de que necesitaba tener fuerzas de seguridad en la región, pero no quería tener una presencia militar abierta de USA, especialmente con la inminente ocupación de Iraq y la ocupación de Afganistán. De manera que lo que comenzó a hacer fue un programa llamado Guardia Caspia, con el que comenzaron a formar fuerzas militares en Georgia, Kazajstán, Azerbaiyán. Y éste fue un programa que recibió muy poca atención en los medios de información.

Y así, comenzando en julio de 2004, el gobierno de Bush envió a Blackwater a la parte más estratégica de esta operación, a la ciudad portuaria de Bakú, que sobresale de la costa de Azerbaiyán hacia el Mar Caspio. Y Blackwater fue sigilosamente con un contrato original de 2,5 millones de dólares, y estableció una unidad de noventa hombres de fuerzas especiales de las fuerzas armadas de Azerbaiyán, modelada según los Seals de la Armada de USA, Así que estaba exportando entrenamiento para las fuerzas más elitistas de USA. Blackwater va, establece lo que fue llamado la unidad azerí de prestigio de noventa hombres, y también convirtió una vieja base de fuerzas especiales de la Unión Soviética en Bakú en un centro de comando y control que fue modelado según el Centro de Comando y Control del Departamento de Seguridad Interior.

Cuando el gobierno iraní supo que Blackwater estaba en el Mar Caspio y que estaba involucrado en estos tipos de operaciones, desplegó su propia unidad especial de la Armada iraní en el Mar Caspio como respuesta directa a la presencia de Blackwater. Y lo que hizo esta misión fue permitir que el gobierno de Bush enviara fuerzas leales del sector privado para fortalecer no sólo la defensa del proyecto de oleoducto, que ahora está abierto y fluye, sino que algunos han sugerido que podría ser utilizada, esa instalación que Blackwater construyó, como una de varias bases de operación de avanzada para un ataque potencial contra Irán.

AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ayer hablaste de que estuviste en Nueva Orleans después de Katrina, viendo la llegada de los guardias de Blackwater, que recibían 350 dólares de Blackwater, pero Blackwater cobraba 950 dólares al gobierno. ¿Qué hay sobre otros sitios en USA en los que Blackwater se despliega, como ser la frontera?

JEREMY SCAHILL: Bueno, Blackwater en realidad vio a Nueva Orleans como una oportunidad para iniciar una división totalmente nueva, y comenzó, después del huracán Katrina, una división de operaciones interiores. Representantes de Blackwater, hace algunos meses, se reunieron con el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, sobre trabajos de reacción ante desastres en el caso de un terremoto. La compañía simultáneamente solicitó licencias de operación en todos los Estados costeros de USA.

Su nueva instalación de entrenamiento, la llaman – yo la llamo una base militar privada – está siendo abierta ahora en Illinois. En realidad, acaban de publicar ayer su nuevo programa de entrenamiento, y existe resistencia de base en Illinois ante la apertura de esa base militar privada en Mount Carroll, Illinois, que queda a unas pocas horas fuera de Chicago. Blackwater también se esfuerza por abrir una nueva instalación en San Diego – cerca de San Diego, California. Una vez más, la gente local se presenta y dice: “No queremos que esos individuos con armas pesadas vengan a nuestra comunidad. No queremos el tableteo del fuego de ametralladoras.” De manera que en realidad Blackwater, creo, ve el abrevadero alimentario interior en USA como una frontera por conquistar.

Simultáneamente, Blackwater también está fabricando dirigibles de vigilancia que está
vendiendo al Departamento de Seguridad Interior, tal vez para utilizarlos en el control de la frontera entre USA y México. Está aumentando su entrenamiento de personal federal de mantenimiento del orden y tratando de obtener más contratos para entrenar a fuerzas interiores dentro de USA.

AMY GOODMAN: Aero Contractors en Carolina del Norte – Blackwater también está basado allí. Acabamos de leer un titular sobre activistas de base que exigen responsabilidad. Aero Contractors, contratados por la CIA para transportar prisioneros a países del tercer mundo involucrados en las entregas extraordinarias. ¿Existe una conexión entre Aero y Blackwater?

JEREMY SCAHILL: No. No, Blackwater tiene un división de aviación – no que yo sepa. Blackwater tiene una división de aviación, y tiene por lo menos veinte aviones. Y una de las cosas que hice en el libro fue considerar los lugares comunes entre los vuelos de entrega extraordinaria, los modelos de aviones que están involucrados en las entregas extraordinarias, y los aviones de Blackwater. Y varios de los aviones de Blackwater, como documento en el libro, corresponden al modelo, a los modelos de vuelos, de esos vuelos que participaron en las entregas extraordinarias.

Ahora bien, tengo que decir, que traté de obtener todos los contratos de Blackwater. Algunos de ellos son confidenciales. En realidad, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, ha dicho que algunos de sus contratos son tan secretos que Blackwater no puede decir a una entidad federal del gobierno lo que está haciendo para la otra. Considero que se trata de una historia que realmente necesita ser examinada de un modo mucho más exhaustivo. Pienso que es algo que el Congreso debería investigar. La Unión Europea, cuando comenzó a hacer sus investigaciones, apareció el nombre de Blackwater en su estudio. Y esto es algo a lo que seguiré prestando atención.

Sólo como otro aspecto de lo mismo, considero que es interesante que Blackwater tenga esa próspera división de aviación y que el vicepresidente de la compañía sea Cofer Black, el hombre que realmente hizo partir el uso generalizado de entregas extraordinarias después del 11-S cuando tomaban prisioneros en el campo de batalla – los maniataban – o no en el campo de batalla, en el aeropuerto Kennedy – los maniataban, les colocaban un pañal, les ponían grilletes y los enviaban al infierno de un tercer país para que los torturaran.

AMY GOODMAN: ¿Y ésa fue la posición previa de Cofer Black dentro de la CIA?

JEREMY SCAHILL: Sí, fue el jefe del Centro de Contraterrorismo de la CIA, el hombre que dijo al Congreso que después del 11-S se sacaron los guantes.

AMY GOODMAN: Éste es el actual vicepresidente de Blackwater.

JEREMY SCAHILL: Es ahora el vicepresidente de Blackwater y uno de los individuos tras esta nueva compañía de inteligencia en la que los ejecutivos de Blackwater forman el núcleo, y están mercadeando sus servicios a compañías privadas. Es una de las nuevas fronteras aterradoras de la guerra privada.

AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, muchas gracias por volver. Esta noche estaremos juntos en la Sociedad de Cultura Ética en Nueva York a las 7, donde Jeremy lanzará su primer libro “Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army.”

http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/21/1340210

domingo, 25 de marzo de 2007

Guerra de clases en el tribunal de Conrad
Naomi Klein

Durante la selección del jurado en el proceso judicial por fraude en contra de Conrad Black, en Chicago, el juez sondeó a los potenciales miembros de éste sobre sus impresiones del hogar de Black en Canadá. "País socialista", contestó uno. Según los reportes de la prensa, Black, alguna vez el tercer magnate de la prensa en el mundo, volteó a ver a su esposa, Barbara Amiel, y compartieron una sonrisa. Al fin un jurado coincidía con sus corazones -durante años, la pareja había acusado a canadienses.

El proceso Black es una bestia extraña: un canadiense que renunció a su ciudadanía para ser lord inglés fue procesado en Estados Unidos acusado de haberse embolsado decenas de millones de dólares que pertenecían a los accionistas de Hollinger International, con sede en Chicago. Cada giro del caso es noticia internacional de primera plana, pero la mayoría de los estadunidenses no tienen ni idea de quién es Black. En sus comentarios iniciales, el abogado de Black, Edward Genson, aseguró al jurado que "en su Canadá e Inglaterra es un nombre conocido".

Es lógico que lord Black no sea nadie en Chicago. Nunca tuvo que preocuparse por la política en Estados Unidos -en lo que a él concernía, el país era prácticamente perfecto. Era el resto del mundo angloparlante el que requería de las rimbombantes lecciones ideológicas de Black. Impartirlas era su misión de vida.

Black es el mayor defensor del anglosphere (el mundo inglés), movimiento que llama a la creación de un bloque de países angloparlantes. Los adherentes aseguran que Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda deben unir fuerzas contra el mundo musulmán y cualquier otro que represente una amenaza. Para él, Estados Unidos no es sólo el líder lógico del anglosphere, sino modelo económico y militar que todos los países anglo deberían emular, en contraste con la blanda Unión Europea.

Si bien la consolidación del anglosphere como bloque político recibe mucho menos escrutinio que las intervenciones militares, ha sido crucial en los proyectos imperialistas de Washington. Recientemente el movimiento adquirió cierta notoriedad, cuando se supo que el 28 de febrero la Casa Blanca fue anfitriona de un "comida literaria" para el nuevo escritor favorito de George W. Bush y Dick Cheney, el historiador ultraderechista británico Andrew Roberts, autor de A history of the english-speaking peoples, since 1900 (Historia de los pueblos angloparlantes, desde 1900), un manifiesto del anglosphere. Pero Black es quien ha sido el eje de las campañas en favor del anglosphere. Durante las pasadas dos décadas usó sus diarios ingleses y canadienses para abrazar en colectivo a su amado Estados Unidos. En Gran Bretaña lo hizo a través del Daily Telegraph, al cual usó como línea ofensiva contra la "integración europea" e insistiendo en que el futuro de Gran Bretaña está no con la Unión Europea, sino con Washington. Esa visión alcanzó su zenit, claro, con el trabajo de equipo de Bush y Blair en Irak.

En Canadá, donde Black controlaba cerca de la mitad de los diarios, el empuje por estadunidizar fue aún más energético. Cuando fundó el diario National Post, en 1998, fue con el explícito fin de quitarnos a los canadienses nuestro sistema de seguridad social (una "hamaca") y formar un partido nuevo de la "derecha unida" para sacar a los gobernantes liberales.

Así, si Black iba a lograr en algún lugar un jurado que lo comprendiera, debería haber sido en Estados Unidos, donde la gente común venera a los ricos, porque están convencidos de que ellos podrían ser los próximos (a diferencia de esos envidiosos, sobregravados y sobre-regulados europeos y canadienses). Quizá en el año 2000, en la cima de la burbuja de la bolsa de valores, Black hubiera enfrentado un jurado compuesto por cuates que lo apoyaban, que hubieran visto su extraña habilidad para desviar las ganancias de Hollinger a sus cuentas personales y hubieran dicho "más poder para ti". Pero en 2007, Black se enfrentó contra las víctimas del colapso del boom y de la revolución ideológica que tan agresivamente globalizó. Cuando el juez interrogaba al grupo de 140 potenciales miembros del jurado para escoger a 12, más ocho suplentes, se encontró con hombres y mujeres que "perdieron todo centavo" en el colapso de WorldCom, cuyas pensiones se evaporaron en la bolsa de valores, que fueron despedidos debido a la subcontratación en el extranjero (outsourcing) y cuyas finanzas fueron devastadas por el robo de identidades.

Al preguntarle qué pensaba de los ejecutivos que ganan decenas de millones de dólares, el jurado, casi por unanimidad, respondió de manera negativa. "¿Quién podría trabajar tanto o ser así de capaz?", preguntó uno. Un sindicalizado aprendiz de mecánico señaló que no importaba cuánto trabajara, "a duras penas la libro, viviendo en casa". Nadie dijo "más poder para ti".

Al parecer, muchos ven a los ultrarricos de Estados Unidos del mismo modo que los rusos ven a sus oligarcas: aunque hubiera sido legal la forma en que amasaron sus fortunas, no debería haberlo sido. "Nadie debería conseguir tal cantidad de dinero de una compañía, como de Enron y WorldCom", escribió un miembro del jurado. Otros dijeron: "siento que hay corrupción por todos lados"; a cualquiera que le hayan pagado tanto como a Black, "probablemente lo robó"; "estoy seguro de que esto ocurre todo el tiempo y espero que los agarren". John Tien, contador de 40 años de Boeing, se enfrascó a tal grado en un elaborado discurso sobre las endémicas estafas contables del corporativo estadunidense, que los abogados de Black pidieron al juez que lo interrogaran en privado, para prevenir que sus puntos de vista influyeran en otros potenciales miembros el jurado.

Más allá de lo que ocurra con la saga Black, el proceso de selección del jurado fue una extraordinaria ventana sobre cómo perciben a sus elites los estadunidenses normales, seleccionados aleatoriamente: no como héroes, sino como ladrones. En lo que concierne a Black, todo esto es terriblemente injusto: lo están "aventando a la turba" debido a su rabia con el sistema y, a diferencia de los estadunidenses multimillonarios, no se viste "con pantalones de pana" ni dona su fortuna a organismos de caridad contra el sida. Sus abogados hasta argumentaron (sin éxito) que su cliente no podía conseguir un proceso justo, porque el hombre común de Chicago "no habita en más de una residencia, no tiene sirvientes ni chofer, ni disfruta de lujosos muebles ni hace costosas fiestas".

No hay duda de que lo que ocurre en esa sala de justicia no se parece tanto a un proceso por fraude como a una guerra de clases, una que está en el corazón del anglosphere. Aunque gane Black, será más difícil vender al mundo un modelo ideológico tan profundamente vilipendiado en casa.

Copyright Naomi Klein 2007. www.nologo.org. Este texto fue publicado en The Nation.

Traducción: Tania Molina Ramírez.

Rodolfo Walsh: un periodista con rango de tropa

Rodolfo Walsh: un periodista con rango de tropa
José Steinsleger

Dilema recurrente: ¿periodismo, literatura y ciencias sociales van juntos o disociados? Sus pautas parecen insalvables: la una disciplina trataría de la ''realidad", la otra de la ''ficción", y las demás estarían sujetas al ''rigor científico". Pero en vidas como las del escritor argentino Rodolfo Walsh (1927-77) realidad, ficción y pensamiento se fundieron y confundieron en la búsqueda de la verdad.

Hay periodistas talentosos y complacientes con la realidad de la que informan; hay escritores sensibles que se apiadan de las llagas eternamente abiertas de la condición humana, mas prefieren el cómodo ''glamour" de la duda y el pesimismo, y hay pensadores que abogan por un mundo mejor pero a los que siempre les falta veinte para el peso y siempre gastan por un peso y veinte.

Walsh no ejerció ninguna de esas modalidades. A fines de 1956, en el club ''Capablanca" de La Plata, mientras conjuraba el calor vespertino moviendo alfiles y peones, un hombre se le acercó y le dijo: ''Hay un fusilado que vive". Walsh tenía 29 años, no era peronista, ni marxista, ni liberal (en la adolescencia se había adherido a un vago nacionalismo popular), y los nidos culturales de la oligarquía empezaban a valorarlo como escritor.

Sólo que Walsh, a más de su devoción por el género policial, era un tipo bien informado. Sabía que los fusilados en junio de aquel año por los militares que derrocaron a Juan Domingo Perón (golpe que en 1955 él había exaltado en artículos y crónicas) eran civiles, eran peronistas y eran inocentes.

''Hay un fusilado que vive". Cinco palabras que cambiaron todo en la vida de los argentinos: en primer lugar, la propia vida de Walsh, quien para ganar tiempo y así encontrar el sentido de la vida, reta a la Muerte a un juego de ajedrez en acto que recuerda al caballero de El séptimo sello, famoso filme de la época (Ingmar Bergman, 1957).

Cinco palabras. Si a cada una le damos valor de un año, tenemos la edad de su hija María Victoria (Vicki), entonces. Pero si le damos diez tenemos los que vivió su padre durante el medio siglo en que los argentinos padecieron la ''...pesadilla torrencial, en la que había una columna de fuego, poderosa pero contenida en sus límites, que brotaba de alguna profundidad" (Carta a Vicki, oficial de la guerrilla montonera, caída en combate el 29 de septiembre de 1976).

El caballero Walsh reta a la Muerte. La entrevista con el fusilado sobreviviente le da la punta de un ovillo que deshilvana con la maestría practicada en el ajedrez y los cuentos policiales. ''La investigación del crimen personal continúa con la investigación del crimen social y la búsqueda de la justicia -como bien dijo el crítico uruguayo Angel Rama- se amplificará hasta abarcar a la sociedad entera". Y, de paso, sienta las bases de lo que el periodismo, la literatura y las ciencias sociales deberán sopesar en adelante si es que realmente se anhela entender la realidad, jugar en serio con la ficción y aplicar el rigor científico en aras de la verdad.

El resultado fue Operación Masacre, obra maestra del periodismo, la literatura y las ciencias sociales de América Latina. Las notas por entrega del libro, leídas por millones de trabajadores, no le franquean a Walsh las puertas de la gran-literatura-gran. Por sus explosivas connotaciones políticas la Muerte empieza a jugar recio y duro, y Walsh no tiene tiempo para atender los entretelones fantásticos del compromiso herbívoro y un ''boom'' editorial que califica de ''trampa cultural".

Diez años más tarde, cuando el juego va por la mitad, su pluma escribe: ''El campo del intelectual es, por definición, la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante, y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra" (Mensaje al Pueblo, Confederación General de los Trabajadores de Argentina, CGT-A, primero de mayo de 1968).

Walsh buscaba romper las ataduras que someten a los intelectuales al poder, para llegar a las masas trabajadoras. Cosa que sus libros de ficción, denuncia y testimonio, artículos y crónicas en el periódico de la CGT-A, el Semanario Villero y los cursos de periodismo que impulsa en fábricas y villas miseria de Buenos Aires (1972), tendrán un corolario magistral en el efímero y extraordinario periódico Noticias (1973-74), la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA, 1975), la Cadena Informativa en la lucha contra el terrorismo de Estado (1976-77) y en su trabajo de inteligencia en la organización político-militar Montoneros.

La historia de la que Walsh se hizo cargo, carecía de mayúsculas. No iba en busca de la ''Historia". La historia lo buscaba a él. Y las historias de la realidad que contaba, describía y explicaba resultaron más intensas y movilizadoras que la formidable capacidad de imaginación de sus admirados Edgar Allan Poe, Arthur Connan Doyle, H.G.Wells, Richard Matheson o Anthony Boucher. ¿Imaginaron Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares quién era aquel joven de apellido irlandés de 23 años cuando le dieron una mención en el concurso literario de la revista ''Vea y Lea'' y la editorial Emecé?

Las historias de Walsh necesitaban de una máquina de escribir, un buen whisky y un revólver cargado en la mesa de trabajo. ¿Por qué no? Conforme sus pasos recorrían laberintos institucionales despejando las tinieblas de un poder más intrincado que el ''jardín de senderos que se bifurcan", los personajes que Walsh volcaba en el papel eran reales: militares asesinos, servicios de inteligencia tenebrosos, policías torturadores, sindicalistas corruptos, empresarios venales.

''Mi labor en el periodismo -dice en una entrevista- me puso en contacto con verdaderos investigadores, verdaderos delatores y también con algunos verdaderos héroes. Desde esta perspectiva, todo lo que pude haber inventado con anterioridad me resulta pobre, como una foto mal revelada". Historias de un pasado que hoy se pueden analizar y opinar sobre ellas con tranquilidad y sosiego pero cuyos trágicos fragmentos, recompuestos y situados en perspectiva histórica tentaban a la Muerte.

Agitador de conciencias, como el Che (por quien sentía cariño y admiración), Walsh no era un demócrata constitucional, ni un marxista sabelotodo. Era un periodista militante que optó por jugar el ajedrez en el tablero de la vida. Y por esto fue de los primeros en prestar su inteligencia a Cuba revolucionaria, donde descifra los mensajes en clave de la CIA en los días de la invasión a Playa Girón (1961), y en la organización de la agencia de noticias Prensa Latina, dirigida por su amigo Jorge Masetti.

''Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso..."

La ideología de Walsh es concreta. Como intuye que es la especie humana, y no el individuo, la que está herida, no sublimiza el rol del pueblo en la lucha de liberación. ''Las ideas del pueblo -dice- son enteramente comunes; por lo general acertadas con respecto a las cosas concretas y tangibles". Sabe que tallo, germen y rama hacen al desarrollo del árbol pero que la arcilla humana, para conservar su gracia, no debe interferir a tal grado en su crecimiento con razonamientos que nieguen el derecho a equivocarnos. Decía ''No reconozco ni acepto jerarquía más alta que la del coraje civil. No puedo, ni quiero, ni debo, renunciar a un sentimiento básico, la indignación ante el atropello, la cobardía, el asesinato".

Eduardo Galeano cuenta que conoció a Walsh cuando ambos coinciden como jurados del premio Casa de las Américas en 1970. Fueron a una planta de elaboración de puros y para su sorpresa encontraron que estaban leyendo Operación Masacre. ''Una vieja tradición cubana que viene de los tiempos coloniales, según la cual en las plantas de tabaco hay un lector. Un tipo que está arriba, sentado en un pupitre, leyendo".

¿A qué más puede aspirar un escritor? ¿A la defensa de la ''libertad de expresión" que acaba en la lucha contra el aumento del IVA a los libros? ¿A que no haya censura en las salas de redacción a cambio de silenciar los crímenes de un modelo económico ''...que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada''? (Carta a la Junta Militar, 1977).

Que Rodolfo Walsh se adelantó a Truman Capote y Tom Wolfe en la ''non fiction novel"... Vaya. ¿Y desde cuándo el ''new journalism" tuvo que dormir con un ojo abierto para vigilar a la Muerte? Walsh, dice el escritor Osvaldo Bayer, sospechó de la miopía que crece en la rutina de los claustros académicos y califica de ''periodismo" sus libros, enviándolos al ''depósito de mercaderías varias".

El 25 de marzo de 1977, un comando de la Escuela de Mecánica de la Armada lo acribilló en una calle de Buenos Aires. Lo querían vivo, pero el autor de Operación Masacre se resistió con un arma de bajo calibre que a sus compañeros causaba risa: ''¿Pensás enfrentarte a los milicos con eso?". Walsh los miraba con cara de esto es para no entregarme y elegir el modo de morir.

Me queda la sensación de que a la hora de morir, Walsh recordó a Miss Jennie, su maestra de inglés del Colegio irlandés para niños pobres: ''...Me hizo extender la mano y con una de esas largas reglas negras fileteadas de acero empezó a golpearme los nudillos con fuerza, lentitud y método, contando cada golpe. Creo que si yo hubiera gritado, retirado la mano, encogido un dedo, el castigo habría cesado. Pero me limitaba a mirarla, y eso la sacaba de quicio... Cuando dijo '¡Diez!' y sentí el último reglazo sobre la anestesia de los anteriores, la lección estaba completa. Le había perdido todo respeto..."

Los grandes ríos están muriendo

Los grandes ríos están muriendo
BBC News

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, según sus siglas en inglés) advirtió en un informe que los grandes ríos del planeta están llegando a un punto crítico como consecuencia de la acción humana.

Según este informe titulado "Los diez ríos más importantes en riesgo", presentado con motivo del día del agua que se celebra el próximo 22 de marzo, la construcción de presas, la navegación, el cambio climático y la polución está haciendo que los grandes ríos del planeta se estén agotando.

Cinco de los ríos incluidos en la lista se encuentran en Asia, como el Ganges o el Yangtzé, y dos de ellos en el continente americano, el Río Grande o Bravo, en Norteamérica, y el Río de La Plata, en Sudamérica.

Múltiples causas

"Esta situación refleja hasta qué grado el desarrollo desmedido pone en peligro la habilidad de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades. Tenemos que reaccionar ya", le dijo a la BBC Catherine Plume, de WWF.

Según la asociación conservacionista, los gobiernos deben tomarse los problemas del agua como un asunto de seguridad nacional.

La construcción de presas, la sobre extracción de agua para el consumo, la industria y la agricultura, las especies invasivas (procedentes de otros ecosistemas), el cambio climático, la polución o la sobre pesca se encuentran entre las actividades que según la organización amenazan la subsistencia de los grandes ríos del planeta.

"El mundo afronta una crisis masiva de agua potable, que tiene el potencial de ser aún más devastadora que el cambio climático", afirmó David Tickner, director del programa de agua potable de WWF en el Reino Unido.

"Necesitamos que los gobiernos y los dirigentes empresariales se den cuenta de que el cambio climático no es el único problema medioambiental que debe de ser resuelto, y deben darse cuenta del problema del agua potable y actuar ahora", concluyó Tickner.

WWF utilizó diversos estudios para cuantificar el nivel de riesgo que afecta a los rios más importantes del planeta, de cuya agua depende la subsistencia de millones de personas.

Bush esta derrotado

Bush esta derrotado
Hedelberto López Blanch

Estados Unidos pese a su inmenso despliegue de tropas y armamento de última generación, no ha podido controlar las acciones insurgentes contra las tropas de ocupación ni minimizar la violencia incontrolada que ha marcado la vida de los iraquíes después del 21 de marzo de 2003. Pero en su afán de confundir a la opinión pública mundial y en específico a la norteamericana, desarrolla una fuerte campaña mediática desinformativa que muchos han dado en denominar, simulacro de triunfalismo virtual de los invasores.

El sofisma se debe a que a cuatro años de la invasión de Irak, que ha costado más de 650.000 iraquíes fallecidos, alrededor de cuatro millones de refugiados y 3.220 muertos y 28 000 heridos en las filas de las tropas estadounidenses, solo le queda adulterar las informaciones para intentar minimizar ante el mundo su rotundo fracaso.

La resistencia no ha podido ser controlada pese a la presencia de 147 000 efectivos estadounidenses, 20 000 de otros países aliados y 50 000 mercenarios que tratan de custodiar empresas, fábricas e instalaciones petroleras que las transnacionales, con la anuencia de Estados Unidos, han arrebatado al pueblo iraquí.

Pese a esas circunstancias, a mediados de marzo, y ante la presencia de los periodistas autorizados por el Pentágono para reportar los sucesos e informaciones que les ofrece la alta dirección militar de los ocupantes, el general Kassim Atta, vocero de la operación estadounidense “Imponer la Ley”, afirmó que en muchas zonas de Bagdad y sus alrededores se ha reducido notablemente la violencia.

En la aparatosa operación contra Bagdad lanzada hace un mes, participan cerca de 90 000 militares iraquíes y estadounidense, además de escuadrones de la muerte organizados por las fuerzas ocupantes.

Atta explicó, en presencia de sus jefes militares norteamericanos, que desde el inicio de la ofensiva en la capital se habían reducido vertiginosamente los ataques de la resistencia y las muertes de civiles.

Ese mismo día la agencia francesa AFP reportaba: Cinco civiles murieron en atentados; se hallaron los cuerpos de diez personas asesinadas y el ejército de Estados Unidos anunció la muerte de tres de sus soldados y otros cinco heridos en Bagdad, en nuevos episodios de violencia que desafían el plan de seguridad.

Al siguiente día de la conferencia, la AP reportaba: Los actos de violencia persisten en la capital pese a la intensa presencia de tropas y policías. En el occidente de Bagdad, un atacante suicida a bordo de un coche con explosivos embistió un retén el ejército iraquí en el vecindario suní de Yarmouk. El atentado mató a dos civiles e hirió a cuatro; un atentado suicida con explosivos mató al menos ocho personas e hirió a 25 en un mercado abarrotado en el norte de Irak.

Asimismo, el jefe del consejo municipal del barrio de Azamiya, situado en el norte de Bagdad, resultó ileso de un intento de asesinato. En el atentado, que tuvo lugar cerca del edificio utilizado como sede del consejo, murieron dos guardaespaldas del funcionario, identificado como Mohanned Abdel Razic, informaba EFE.

Entre el 15 y 20 de marzo, ocurrieron innumerables explosiones y ataques de la resistencia, así como otros atentados achacados a grupos clandestinos de los invasores que apuestan por crear mayor caos en la nación árabe, en aras de contrarrestar a la insurgencia.

En esos siete días (el 20 se cumplieron 4 años de la invasión y ocupación norteamericana-británica), perecieron otros 15 soldados norteamericanos, se reportaron numerosos ataques de la resistencia y aparecieron 200 cadáveres de ciudadanos iraquíes maniatados y con muestras de tortura.

Fuentes iraquíes y de organizaciones mundiales aseguran que los escuadrones de la muerte han sido preparados por los ocupantes para amedrentar e intentar disminuir la fuerte resistencia. También aseveran (como se ha comprobado en varios hechos) que muchas de las bombas contra mezquitas suníes o chiítas han sido colocadas por los invasores para incrementar las luchas sectarias.

El jefe del imperio, George W. Bush, en una alocución en la Casa Blanca, con motivo del cuarto aniversario de su sangrienta invasión contra Irak, pidió al pueblo estadounidense que tuviera paciencia, que con su nuevo plan en esa nación del Medio Oriente, ganaría la guerra.

Pero ya hasta los estadounidenses no creen en el emperador a pesar de la enorme campaña desinformativa. En las últimas semanas cientos de miles de manifestantes han salido a las principales ciudades de la Unión para demostrar su rechazo a las guerras en Afganistán e Iraq, mientras recientes encuestas indican que solo un 27 % de la población (el más bajo de la historia norteamericana) aprueba el mandato de Bush.

El emperador se encuentra en un callejón sin salida pues si retira las tropas de Irak sería una gran derrota y si persiste en mantener la ocupación seguirán llegando a Estados Unidos los soldados muertos con el consiguiente incremento de la oposición dentro de su propio pueblo.

En conclusiones, Bush está derrotado.

Sobre la reyerta Prisa-PP en España

Sobre la reyerta Prisa-PP en España
Todos en evidencia

Pascual Serrano

Unas declaraciones del presidente del grupo PRISA, Jesús de Polanco, criticando el ambiente de crispación política y el modelo de oposición del PP, cuyas manifestaciones calificó de “franquismo puro y duro”, ha provocado una aireada protesta de este partido y un llamamiento al boicot a todos los medios de este grupo empresarial. En respuesta al PP, el comité de redacción de El País emitió también un comunicado en el que manifiestan su disconformidad con el partido de derechas, al tiempo que reivindican su “imparcialidad” y su modo de informar de manera “veraz y objetiva”. Este comunicado termina en su punto quinto afirmando “Que los profesionales de la información debemos repudiar aquellas conductas que tiendan a considerar el derecho a la información como un instrumento sujeto a contraprestación o susceptible de servir a estrategias de multiplicación de la tensión política”.

Pero entre las declaraciones del presidente de Prisa, efectuadas junto con las que han molestado al PP, se encuentra la afirmación de que “incluso los que se deberían considerar favorecidos por nosotros, nos ven poco adictos".

Si Jesús Polanco considera que algunos se “deberían considerar favorecidos” por su periódico y su conglomerado mediático es que hay elementos para esa consideración en su política editorial. Es decir, si su estrategia informativa es la de difundir contenidos que generen el sentimiento de favores en un determinado grupo político, es como utilizar “el derecho a la información como un instrumento sujeto a contraprestación o susceptible de servir a estrategias”.

Y, casualmente, esa es la expresión utilizada por el comunicado del Comité de Redacción de El País en respuesta a la indignación del Partido Popular. La repetimos: “Que los profesionales de la información debemos repudiar aquellas conductas que tiendan a considerar el derecho a la información como un instrumento sujeto a contraprestación o susceptible de servir a estrategias de multiplicación de la tensión política”.

Es evidente que, el comité de redacción de El País también debería repudiar las declaraciones del presidente de Prisa de las que inequívocamente se desprende que la información de su grupo es utilizada para "favorecer”.

Porque si hay quienes se deberían considerar "favorecidos por nosotros", según Polanco, entonces adiós a la imparcialidad, veracidad y objetividad a las que se alude en el punto primero del comunicado del comité de redacción.

Conflictos como éste, en el que el presidente de un grupo mediático embiste contra un partido, reconoce que sus medios favorecen a una opción política, un partido que hace un llamamiento comercial destinado a provocar la bancarrota de un medio y un comité de redacción que responde militarmente a la defensa de su empresa sólo confirman que la imparcialidad, la libertad de expresión, la neutralidad y la veracidad, sólo son una farsa, un discurso en boca de todos y en la intención de ninguno.

www.pascualserrano.net